Tu café en casa: la molienda cambia la historia
Te cuento cómo ajusto la molienda y por qué empiezo por conocer la cafetera antes de cambiar de café.
El mismo café, dos resultados
Antes de cambiar de café, yo reviso cómo lo estoy preparando. La molienda modifica el contacto del agua con el grano, y un pequeño ajuste puede cambiar mucho la taza.
No busco una molienda universal. Empiezo por la cafetera y por la receta que quiero preparar. Espresso, italiana, filtro y prensa francesa piden maneras distintas de trabajar.

Elige primero tu cafetera
En la ficha te dejo las opciones de preparación disponibles. Yo te recomiendo elegir primero tu equipo y después el peso, para que recibas el café adecuado a tu método.
Si preparas espresso, me ayuda saber si tu cesta es presurizada o no. Cuando no lo tengas claro, pregúntame: ese detalle puede orientar mejor la elección de molienda.

Si tienes molinillo, cambia una cosa cada vez
Cuando utilizo un molinillo, cambio una sola cosa cada vez. Mantengo la cantidad de café y la receta mientras pruebo pequeños ajustes; así puedo entender qué ha mejorado.
Una salida demasiado rápida puede llevarme a probar una molienda más fina; una extracción muy lenta, una algo más gruesa. Son pistas que contrasto con el sabor, junto a la limpieza, la temperatura y la distribución del café.

En grano o molido: encuentra lo que encaja contigo
Yo prefiero moler cerca de la preparación para disfrutar el aroma recién liberado. Si eliges recibirlo molido, te ayudo a escoger el método y te aconsejo conservar la bolsa bien cerrada, lejos del calor y la humedad.
No creo que tengas que dominarlo todo el primer día. Un equipo conocido, una receta que puedas repetir y un cambio pequeño son un buen comienzo. Yo sigo aprendiendo de esa manera.
Juana María · Te enseño más en Aprende · Descubre mis cafés
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